jueves, 12 de enero de 2012

Tarde o temprano.

Recuerdo esos días en la pequeña casa de cartón. Mi madre llegaba de trabajar y comenzaban las peleas de día con día. El dinero era muy escaso y por lo tanto el principal motivo de angustia. Mi hermano pasaba las vacaciones en casa de mi papá y por lo tanto no se veía afectado por los problemas. Mi hermana en cambio vivía con mi abuela desde pequeña. 

Había momentos en los que una simple palabra se convertía en una discusión que duraba horas, primero comenzaba con palabras y terminaban en golpes. Nosotros llorábamos al ver esas escenas tan crueles, no comprendíamos el porque de todo eso. Mi madre nos abrazaba y nos decía: "Tarde o temprano vamos a salir de aquí... Se los prometo". Mi madre tenía razón salimos de ahí... Tarde para dejar marcas, temprano para poder superarlas.
La historia se repetía casi todos los días, la situación económica mejoro bastante: De vivir en un cuarto de renta pasamos a tener casa propia, dos habitaciones, patio, sala y comedor... Pero aún así  las peleas seguían día con día. Mi padrastro de toda la vida abusaba de mi, no me dejaba pero aún así era horrible no poder dormir por miedo a que él entrara en mi recámara y me hiciera algo.

Todos lo problemas en mi casa, las peleas, los abusos, los gritos, etc se juntaban con las miradas de las personas que siempre te están juzgando y haciéndote sentir mal... Todo esto me llevo a tener un autoestima muy bajo y hacerme daño a mi misma, eso es algo que contaré después.

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